Galápagos III. Floriana, Isabella y Santa Cruz

El grupo.

Hola de nuevo. Al no tener conexión a internet no he podido publicar de forma puntual. Así que hoy he decidió ponerme al día publicando una entrada larga para finalizar la etapa de las Gálapagos. Espero que os guste.

Pero antes de seguir explicando el viaje me gustaría presentaros un poco el grupo de gente que me acompaña, para lo que acompaño foto,

IMG_5255

Es numeroso para este tipo de viajes no convencionales pero es muy divertido. Como comenté, la particularidad más evidente es que salvó los guías, que además hablan un inglés perfecto, soy el único hispanohablante, el resto, 11 norteamericanos y dos australianos. Todos gente muy amable y abierta que me acogen estupendamente como el elemento exótico del grupo que soy. Para mí es un dos por uno, viaje y english lessons. Lo más curioso es que al ir con ellos también los lugareños me hablan en inglés aunque yo les hable en español.😂
En cuanto a su composición y muy resumidamente una familia de Nueva York con tres niños pequeños, otra familia de New jersey con dos hijos ya adultos ( unas torres de dos metros),una pareja mayor de Tasmania y tres que viajamos solos, dos chicas americanas y yo mismamente. Completa el grupo Pablo, guía oficial, y Erik, guía en Perú que está aquí aprendiendo el itinerario y compañero de exploraciones nocturnas.😎
Todos fantásticos compañeros de viaje, con los que me río mucho y disfruto de este paraíso que son las Gálapagos . Destacar que Pablo es un biólogo ecuatoriano especializado en la vida natural de las islas y sobre todo un apasionado de las mismas. Sus explicaciones sobre cada detalle ya sea de fauna flora o geología son una pasada. Un lujazo. Eso si se cura en salud y no para de decir que nada esta garantizado excepto ver tortugas, que por ciertos vemos unas cuantas.
Terminadas las presentaciones seguimos con el viaje. El tiempo no mejora, son las 7.30 de la mañana y nos disponemos a coger un barco por tres horas para llegar a Floriana. Reparto de pastillas y parches y comienza el viaje. El mar movidito y llueve, hasta las narices del océano. Me pregunto cómo a la gente le gusta tanto navegar, pero siempre hay sorpresas en este viaje y a mitad de trayecto un grupo de delfines, no se cuantos, muchísimos, nos ofrecen show gratuito de saltos y carreras, una pasada.

IMG_6224

Floriana

Con la animación de los delfines llegamos a Floriana. 120 habitantes en una isla como la mitad de Ibiza. Todas concentradas en el puerto. Sin tv, teléfono apenas y por supuesto tampoco internet. Perfecta. Esta isla fue elegida a principios del siglo XX por un par de familias alemanas para vivir alejadas completamente de la civilización atraídas por su aislamiento. Vamos, que en los años 20 del siglo pasado ya había gente que buscaba desconectar. ¿Que harían esas familias ahora? ¿Viajar a Marte?. Antes de ellos solo los piratas utilizaban el puerto natural ocasionalmente debido sobre todo a dos circunstancias: abundancia de comida: tortugas, y tener el único manantial de agua dulce del archipiélago. Un verdadero tesoro.

IMG_0033
Y retomando las actividades, todavía empapados por el viaje y sin descanso alguno, al agua a por el segundo snorkel. Que Pablo además de guía debe ser sargento del ejército ecuatoriano y no parece sencillo llevarle la contraria. La inmersión es en la misma costa, en un arrecife que protege el puerto. De nuevo la fauna marina nos sorprende y te olvidas por un rato del frío. La novedad esta vez es nadar con ¡pingüinos!. Son la única especie de esta ave que llega hasta el Ecuador. No interactúan como los leones marinos, ni se acercan como las tortugas, pero como nadan, parecen torpedos en el agua. Tras una horita, comida rápida , y sin siesta ni nada a caminar a la zona alta de la isla a buscar tortugas y los antiguos asentamientos de los piratas. Encontramos ambas cosas, las tortugas y la guarida de los piratas.

IMG_0012.JPG

IMG_0026
Por la noche cena temprana tras lo cual animados por nuestro espíritu aventurero los marchosos del grupo decidimos ir a tomar algo al único bar de la isla. Obviamente no hay nadie, pero la familia que lo regenta lo abre para nosotros y nos ofrece lo único que tiene: aguardiente cerveza y una hoguera que encendemos con gasolina con no demasiada pericia. El fuego es tanto para calentarnos como ahuyentar bichos, que gente no, pero bichos unos cuantos, incluyendo unos escorpiones que al parecer no matan pero te dejan tieso unos días. Noche divertida gracias al aguardiente y la compañía, y a dormir que al día siguiente toca madrugar de nuevo.

7.00 am ya desayunados toca cambiar de isla y por tanto más barco y más reparto pastilla, el guía peruano, Erik, se pasa los viajes dormido de tanta biodramina. De nuevo sorpresa en el viaje, delfines y multitud de aves marinas nos acompañan: fragatas, gaviotas, alcatraces, petreles, hasta albatros. Eso , y que el mar se mueve menos, nos permiten disfrutar de un gran día de navegación.

Isabela.

Llegamos por fin a Isabela donde pasamos las siguientes tres noches. Es la mayor de las islas. Más grande que Mallorca pero con solo 3000 personas, y para no parar de navegar nos montamos tras bajar del barco en un kajack para conocer la bahía. Sin percances, paseo tranquilo que compartimos con leones marinos, y a ¿descansar? Nooo, comida y rápidamente Pablo nos lleva a conocer un centro de reproducción de tortugas. Yo en ese punto ya no quiero saber más de las tortugas, pero no veo la forma de escabullirme. Mira que hay playas paradisiacas donde pasar la tarde .. pero no cuela.
Remarcar que el pueblo donde estamos es lo menos parecido a un lugar turístico de nuestras costas que os podáis imaginar. Calles de tierra, casitas bajas muy muy sencillas e infraestructuras muy básicas, pero todo correcto. De hecho a estas alturas no os he explicado que la mayoría de las islas, y más en esta época de año, no responden a la típica imagen de isla tropical de sol y playa. Hace frío y el agua esta helada, por no hablar de las corrientes que pueden hacer peligroso el baño. Además llueve o esta nublado. Sol poco, y por las noches fresquito. La verdad es que a mi no me importa.
Tampoco hay demasiada infraestructura para el turismo, al menos para nuestros estándares. El agua es un problema y su uso está restringido, la oferta gastronómica es limitada aunque no se come mal pero sencillo y poca variedad. De tv e internet mejor no hablamos. Pero lo cierto es que todo esto forma parte del objetivo de este viaje y nadie se queja, más bien al contrario, se agradece pues precisamente lo que andamos buscando y la forma que quiere preservar el gobierno de Ecuador este paraíso natural, restringiendo el turismo de masas limitando el numero de entradas al archipiélago.
Por no hacer pesada esta entrada resumiré el resto de los días en Isabela destacando lo que me ha gustado más: excursión a lo alto de un volcán activo de todo un día. Espectaculares vistas y lo mejor la explicación de Pablo de los fenómenos geológicos de las islas y su importancia e interacción con el medio ambiente. Las fotos no hacen justicia a la belleza del paisaje, pero cuelgo una en la que se aprecia el cráter y la lava de la ultima erupción hace solamente unos 5 años.

 

IMG_0066

El resto, mas esnorkel y visita a un lugar de gran concentración de iguanas marinas , pero a estas alturas hemos visto tantas que ya no nos impresionan mucho. También alguna excursión en bici que no ha estado mal. La vida nocturna aquí como ya os podéis imaginar tirando a 0, al menos para los turistas, porque los locales parece que si que salen aunque no sabemos ver donde.
Lo dicho tras cuatro días de aislamiento voluntario el viernes por la mañana volvemos a embarcar hacia la Isla Santa Cruz, la más importante en cuanto a habitantes de la isla. Es también la más turística y por tanto quizás la menos atractiva por ese motivo, pero es desde donde sale el avión hacia Quito. El viaje ha sido movidito y sin nada especial que destacar.

Que ver aquí. Básicamente después de haber estado en las otras tres, destacaría el Centro de interpretación Darwin como visita obligada para entender aún mejor la diversidad de las islas. Y Ups, se me olvidaba, también nos llevan a otro ( y van tres o cuatro, he perdido la cuenta) centro de interpretación de tortugas. Mucha atención no presto.
Lo mejor de esta isla de todos modos ha sido, visitarel mercado del pescado, y no por lo que venden, pescado fresco claro, sino por ver a los pelícanos fragatas y focas competir por los restos de pescado que les tiran los vendedores. Muy divertido. cuelgo foto y en Facebook vídeo.

IMG_5551
Por la noche cena y aquí si, salidita a tomar como dicen aquí. A la mañana siguiente camino Quito, pero eso ya si lo cuento en la próxima entrada.
Muchas gracias a todos por leerme, me lo paso muy bien escribiendo. Besos y abrazos, especialmente como siempre para mis niños.

Un comentario sobre “Galápagos III. Floriana, Isabella y Santa Cruz

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s